Queridos y queridas estudiantes, docentes y administrativos

domingo, 13 de diciembre de 2020

Al hacer este cierre del año académico, ponemos una señal como hizo Samuel (I Samuel 7.12), un gesto, un símbolo para decir: "Hasta aquí nos ayudó el Señor". En esa esperanza, soltamos lo que pesa de este año, lloramos las pérdidas humanas y otras, nos sabemos muchos y muchas transitando por procesos de duelo; no obstante, también con fe y esperanza nos abrimos y agradecemos lo nuevo que llega, más fortalecidos y fortalecidas, sin tanto temor a lo incierto.

Tags:
Llegamos al cierre de este año académico 2020. Tres cuatrimestres han transcurrido, no como sucede cada año. Este año fue diferente para todos y todas. A escasas semanas del primer cuatrimestre, llegó la pandemia a nuestra América Latina y el Caribe. Sin la posibilidad de continuar las clases presenciales por motivo de las medidas de bioseguridad, tuvimos que re-inventarnos mediante la tecnología, el teletrabajo, las videoconferencias, las video reuniones, y el trabajo académico virtual.

Hemos tratado de acompañar a nuestros y nuestras estudiantes en todo lo posible, ofreciendo más oportunidades de becas a distancia frente a los embates en la economía por la pandemia. También, se les ha brindado acompañamiento pastoral mensualmente mediante Zoom por un equipo de Consejería Pastoral y de Psicólogos frente a los diversos duelos ante las pérdidas de familiares y otras. La naturaleza, sufrida por el calentamiento global, también impactó con dos grandes huracanes la costa atlántica de Centroamérica, islas del Caribe, México y Estados Unidos. Muchos estudiantes y sus familias sufrieron inundaciones y mucha devastación en sus comunidades e iglesias. Les hemos estado acompañando.

La comunidad académica siguió adelante con la esperanza expresada en los insumos litúrgicos de cada semana de los tres cuatrimestres. Los Seminarios Virtuales fueron otra forma de acercarnos a la comunidad y de reflexionar en torno a los acontecimientos. 

Al hacer este cierre del año académico, ponemos una señal como hizo Samuel (I Samuel 7.12), un gesto, un símbolo para decir: "Hasta aquí nos ayudó el Señor". En esa esperanza, soltamos lo que pesa de este año, lloramos las pérdidas humanas y otras, nos sabemos muchos y muchas transitando por procesos de duelo; no obstante, también con fe y esperanza nos abrimos y agradecemos lo nuevo que llega, más fortalecidos y fortalecidas, sin tanto temor a lo incierto.

Que el año 2021 sea mucho mejor y en enero podamos iniciar nuestro nuevo año académico 2021 llenos y llenas de esperanza.

Comparte y comenta este artículo!

Posts Relacionados:

  • Zimri y Cozbí, Números 25:1-18
     

    Zimri y Cozbí, Números 25:1-18

    Soy Cozbi, de niña me gustaba recolectar historias, en especial aquellas que contenían pequeñas dosis de amor, mientras crecía en el camino me encontré varías: amores inesperados, imposibles, amores que dan miedo, y aquellos que germinan y crecen en medio del caos y del odio.

  • Situación Política en Bolivia
     

    Situación Política en Bolivia

    Si un grupo político logra unir en su discurso lo religioso y su postura política, será capaz de remodelar la subjetividad de las personas generando un ambiente de moralidad que incluye en muchos casos, una actitud acrítica de parte de sus seguidores y con el riesgo de manifestaciones explícitas que dividen a las personas entre malos y buenos, corruptos y virtuosos, libres y esclavos, adoradores de dios e idólatras, justos e injustos, y en el peor de los casos con el derecho a violentar a quienes no entran en su línea ideológica.

  • Justicia Social
     

    Justicia Social

    Es evidente que en una sociedad de consumo como la nuestra, todo puede convertirse en mercancía, incluso las causas nobles, las campañas necesarias y las metas más altruistas.

  • La importancia de la Educación Bíblica y Teológica como antídoto contra los radicalismos
    Artista Luís Henrique Alves Pinto

    La importancia de la Educación Bíblica y Teológica como antídoto contra los radicalismos

    En el meollo de todo este asunto se encuentra la actitud fundamentalista que pretende enseñorearse de cada pensamiento existente. Llevarle cautivo a una pretendida obediencia impuesta. A la adquisición de un punto de vista único, de una verdad monopolizada que no admite objeciones. Una sola concepción del mundo, de lo bueno, de lo sano, de lo puro, de lo sagrado. ¿Qué puede oponerse a ello? ¿Cómo puede una población “vacunarse” contra un virus hábilmente disfrazado de medicina?

    Dejá un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El campo Correo electrónico es obligatorio.
    Debe aceptar la política de uso de datos
    Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia. Si continúas navegando aceptas su uso. Política de Cookies.