Tiempo de la pasión

martes, 22 de marzo de 2022

Jesús se pone del lado del corazón cuando dice "una hermosa acción que esta mujer ha hecho por mí. Una mujer que tiene amor y simplemente lo muestra, sin disimulo, un amor auténtico sin importar lo que los demás puedan pensar".

Tags:
Estamos en el tiempo de la Pasión: se trata del sufrimiento de Jesús y del sufrimiento en general. Este no es un tema particularmente agradable, especialmente durante siete semanas. Y, sin embargo, hay rasgos sorprendentes, destellos de luz en medio de la historia del sufrimiento. Entonces surge la duda ¿cómo podemos compartir el sufrimiento?, ¿cómo podemos sufrir con otra persona?.

En primer lugar, no sirve de nada caer en la resignación ya que así aumentaría el sufrimiento. Mientras escribo, pienso en una antigua vecina que cuidaba a su marido con enfermedad terminal, tiempos difíciles se acercaban porque estaba claro, iba a morir. Por supuesto, ella compartía su sufrimiento, y le dolía en el alma verle derrumbarse cada día más y más, pero compartió su sufrimiento de forma creativa, trasladó la cama de su esposo muy cerca de la ventana para que él pudiera asomarse a su jardín y así ver a los pájaros picotear las semillas del comedero, ver las prímulas en su amarillo brillante y los numerosos brotes nuevos en los árboles. Ella se sentaba junto a él en la cama sin decir nada, ambos disfrutaban de su compañía ¡y eso era suficiente! Así expresaba su amor por su marido y esta era la mejor manera en la que él podría aguantar hasta el día de su muerte.

Compartir el sufrimiento es no dejar a una persona sola en la miseria, es hacer que tu corazón mande en esa situación sin mirar las conveniencias, ni dejarse guiar por lo que pueden pensar los demás, solo seguir las palabras del corazón. Así lo hizo una mujer cuya historia ocupa ampliamente el cristianismo primitivo. Lo que hizo fue sorprendente y controversial.

Marcos nos cuenta en el capítulo 14. 3-9:

 
3 En Betania, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Simón llamado el leproso,
llegó una mujer con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy costoso, hecho de nardo puro.
Rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús.
4 Algunos de los presentes comentaban indignados:
—¿Para qué este desperdicio de perfume? 5 Podía haberse vendido por muchísimo dinero para darlo a los pobres.
Y la reprendían con severidad.
6 —Déjenla en paz —dijo Jesús—. ¿Por qué la molestan? Ella ha hechouna obra hermosa conmigo.
7 A los pobres siempre los tendrán con ustedes, y podrán ayudarlos cuando quieran;
pero a mí no me van a tener siempre. 
8 Ella hizo lo que pudo. Ungió mi cuerpo de antemano, preparándolo para lasepultura.
9 Les aseguro que en cualquier parte del mundo donde se predique el evangelio, se contará también,
en memoria de esta mujer, lo que ella hizo.

Jesús, de camino a Jerusalén en su último viaje, se detiene en Betania y visita a Simón, el leproso. Para Simón fue un honor que Jesús y sus compañeros lo visitaran en casa, por eso cocinó y preparó un festín. Sin embargo, el ambiente estaba deprimido; ya se rumoreaba que a Jesús no le quedaba mucho tiempo de vida, ninguno quiso llamar a la situación por su nombre, mucho menos hablar de la muerte. Esto no sólo era difícil para los discípulos de entonces, sino también lo es para nosotros hoy.

¿Debemos decirle a nuestro padre que ya no hay posibilidades de curación? ¿Deberíamos hablar con él sobre esto? No, mejor no, cuántas veces hemos oído esto en los hospitales. "¡Papá, todo va a salir bien! sólo tienes que comer mucho y recuperarás las fuerzas, puedes hacerlo".

El padre sabía exactamente qué esperar, sin embargo la familia quería protegerse mutuamente y no sacar el tema de la muerte o la despedida. Cuando nos quedamos sin palabras, el engaño de la esperanza se habrá desvanecido. A menudo se pierde una última oportunidad, que muchas veces puede ser irrecuperable y lo que no se ha dicho hasta entonces, queda oculto para siempre.

Así es como lo imagino en la casa de Simón, todo el mundo está desanimado, cuidando no decir las palabras equivocadas, intentando no
sacar a la luz la situación. Y entonces, de repente, la mujer interviene. ¡Qué impropio para una mujer en aquella época! Unge la cabeza de Jesús con un líquido cuya fragancia llena inmediatamente la sala, un acto muy solemne y de gran ternura.

Entonces los presentes hablan del despilfarro, lo que probablemente fue sólo una excusa. Muchas veces nos ha pasado que otra persona hace algo que nos parece genial y nos molesta que no se nos haya ocurrido a nosotros. A Jesús no le impresionan los comentarios y se limita a observar la acción inesperada de la mujer. Mientras permanece en silencio, cada palabra parece ser demasiado para lo que ella quiere expresarle. De qué se trata ¿despilfarro o amor?, ¿cabeza contra corazón? o ¿mente contra sentimiento?

Jesús se pone del lado del corazón cuando dice "una hermosa acción que esta mujer ha hecho por mí. Una mujer que tiene amor y simplemente lo muestra, sin disimulo, un amor auténtico sin importar lo que los demás puedan pensar".

Este es un hermoso aspecto del período de la Pasión, y la mirada de Jesús nos permite disfrutar de esta "hermosa hazaña". Nosotros no somos esa mujer, ni tampoco Jesús, pero podemos aprender de esta historia:


1. Seguir nuestro corazón en contra de los comentarios.
2. Vivir el sufrimiento con imaginación y con el calor del corazón.
3. Disfrutar, saborear las "bellas acciones" sin remordimientos de conciencia.
 
Todo esto también forma parte de la Pasión.
 

Oración

 

 

Dios, danos la imaginación para ayudar a los que lo necesitan. Danos fuerza para soportar el sufrimiento con los demás sin tratar de aplazarlo. Ayudanos a ser poco convencionales a la hora de hacer el bien a los demás.

Hoy pensamos en todas las personas que sufren porque están enfermas,
 
porque viven limitadas por su edad, porque saben que no van a mejorar o porque viven en medio de la violencia y la guerra.

Te pedimos Dios que envies personas como ángeles a su lado que acompañen su camino, que vayan llenos de amor y apertura.
Danos tu bondad y paz. Amén.

Canto
Hazme un instrumento de tu paz
No. 84 en Celebremos juntos, UBL

 
 Tiempo de la pasión


 

Comparte y comenta este artículo!

Posts Relacionados:

  • Hagámos cesar las guerras hasta el confín de la tierra
     

    Hagámos cesar las guerras hasta el confín de la tierra

    La lectura del Salmo 46 nos encuentra en una coyuntura mundial exacerbada por la guerra entre Rusia y Ucrania. Este encuentro es revelador al menos en un sentido: la guerra es un mal social que nace en cada período de la historia.

  • Alianzas: TCU-468 Agricultura Orgánica Urbana, CIA-UCR
     

    Alianzas: TCU-468 Agricultura Orgánica Urbana, CIA-UCR

    Desde el mes de octubre del 2021, en medio de la pandemia, el TCU-468 Agricultura Orgánica Urbana del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA) de la Universidad de Costa Rica, colabora en los proyectos desarrollados por el Equipo UBL Verde. Este acompañamiento le ha permitido a la universidad seguir caminando con paso firme en la búsqueda de transformar el campus universitario en un modelo de sostenibilidad urbana.

  • Saberes ancestrales:  Juanilama
     

    Saberes ancestrales: Juanilama

    Por siglos las plantas nos ha curado el cuerpo y el alma. Recuperar este conocimiento no solo es un acto de resistencia, sino que es fundamental para cambiar los conceptos de salud y enfermedad en nuestras sociedades. Jenny Bent, quien es parte del Equipo Verde, nos comparte datos curiosos e importantes sobre una de las plantas con altas propiedades medicinales: ¡la juanilama!

  • Refugio del Dios viviente
    Dibujo tomado de https://www.pngwing.com/es

    Refugio del Dios viviente

    Mientras que el poeta del salmo 16 agradece a Dios por la herencia que le ha tocado, hoy se les arranca la dignidad a esos “otros”, los y las migrantes, campesinos, indígenas, mujeres y niños. Es entonces el tiempo de abrir espacios, territorios de oportunidades, de vida y compartir sentipensares, esas que son las puertas del reino de Dios y su justicia.

    Dejá un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El campo Correo electrónico es obligatorio.
    Debe aceptar la política de uso de datos
    Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia. Si continúas navegando aceptas su uso. Política de Cookies.