La cotidiana gentileza de Dios y su pueblo

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Tal vez no seamos pomposos, tal vez no seamos famosos, tal vez no seamos visibles, pero una vida a contracorriente no se preocupa por esos ídolos de las sociedades actuales, sino que en medio de la marginalidad busca cambiar los ambientes de muerte a vida, sea de pan en pan o de brisa en brisa.

Tags:
            Elías, hombre que estaba haciendo la voluntad de Dios, se encontraba cansado: su misión parecía no rendir frutos, la persecución de parte de los poderes se hacía cada vez mayor, y con cada instante que pasaba deseaba más el sueño eterno: "¡Estoy harto, Señor, quítame la vida!" (1 R 19,4). En este contexto, posterior a la derrota de los profetas de Baal, la furia de Jezabel cae sobre el tisbita, el cual se ve obligado a huir al desierto para preservar su vida, aunque lo que más desea es perderla. Ante semejante panorama de opresión y enemistad, ¿Qué hace Elías luego de desear morir? ¿Dios lo contacta de inmediato, y de igual manera, vuelve a obtener el ánimo para seguir su misión? Para nada, sino que cae dormido (1 R 19,5).

            ¿Qué sucedió luego? ¿Despertó Dios a Elías con furia para castigarlo por su negligencia? Al contrario, un ángel le dio pan y agua (!), y el profeta se volvió a dormir (1 R 19,6). Luego se levantó de nuevo, el ángel le dio otra vez de comer, y viajo cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al monte Horeb, donde permaneció en una cueva esperando la manifestación de Dios (1 R 19,7-9). ¿Cómo se aparece Dios a Elías? No con las señales típicas de su aparición, que son masivas y buscan provocar temor y temblor, como la tempestad, el terremoto, y el fuego (1 R 19,12a, alusión a Ex 19); no, él nota la presencia de Yahvé en el suave susurro de una gentil brisa (1 R 19,12b). Es bueno cortar nuestra apreciación del relato hasta acá y comprender cuál es su relevancia para nosotros y nosotrashoy en día.

            Algunas personas suelen estimar la colaboración sociocultural y teológica como un acto que debe ser de gran magnitud, y no solo eso, sino también de gran relevancia y talante públicos para que tengan algún sentido. Es decir, si queremos colaborar con las personas pobres, debemos hacer una campaña gigantesca y rogar que millones de personas se vean beneficiadas. Claro, no es que eso esté mal, pero los límites de una persona son mucho menores a ese sueño y, de igual manera, también en las pequeñas acciones hay oportunidad para la transformación de la vida. En este punto es donde Elías entra en escena: su "divina restauración" no va acompañada de señales prodigiosas y gigantescas, sino de reiterado descanso junto a una sencilla comida, al cual le sigue una ardua caminata, para luego encontrar a Yahvé, no en su modalidad de condena y juicio (es decir, en la tempestad, el temblor, o el fuego), sino en esa forma de gentileza y apoyo del día a día (la gentileza de un susurro del viento).

            Entonces bien, el acompañamiento cotidiano (sueño, pan, y agua) y la gentileza de espíritu (la suave brisa) son dos formas que Dios elige para manifestarse o reconfortar a su profeta, y acompañarlo en el proceso de continuar su misión. Si realmente el pueblo de Dios es nuevo en Él (2 Cor 5,17) y no se conforma al desprecio generalizado de la sociedad, pondrá en práctica esta praxis de acompañamiento y restauración cotidianas. Tal vez no seamos pomposos, tal vez no seamos famosos, tal vez no seamos visibles, pero una vida a contracorriente no se preocupa por esos ídolos de las sociedades actuales, sino que en medio de la marginalidad busca cambiar los ambientes de muerte a vida, sea de pan en pan o de brisa en brisa. Así pues, acompañemos gentilmente con pan, agua, y espacios de sueño seguro a todas las personas que lo necesitan, y seamos esos motores que permitan que el camino de la vida continúe en toda su cotidianidad.

 

Comparte y comenta este artículo!

Posts Relacionados:

  • Repensar...
     

    Repensar...

    Al repasar todo lo acontecido en la gestión de Junta Directiva, este 2022 (incluyendo las dificultades), no podemos, sino agradecer a Dios su atento cuidado y sostén; y todas las personas que conforman la UBL, por su valentía, por su apoyo y por todas las cosas buenas que también vivimos durante el año a pesar de las consecuencias de la pandemia que aún persisten. Feliz fin de año para apropiarnos del regalo más preciado que podemos recibir: las promesas encarnadas en un niño que anunció justicia, paz, igualdad y esperanza.

  • ¡Feliz cumpleaños, Jesús!
     

    ¡Feliz cumpleaños, Jesús!

    Mi invitación es a que pensemos que cada día de este nuevo año recibimos un regalo con miles de oportunidades para hacer la vida de alguna criatura menos miserable. Sólo con un cambio de actitud ante la pobreza, el dolor, el sufrimiento o la soledad tendremos la certeza de que todo mejorará porque nuestro Salvador nació y su nacimiento nos hace proclamar la paz para todo ser que habita en esta casa común que llamamos Tierra.

  • Hoy celebramos la resistencia de los pueblos originarios de Abya Yala
    Diseño de Yenny Delgado

    Hoy celebramos la resistencia de los pueblos originarios de Abya Yala

    Hoy 530 años después en medio de historias mágicas sobre esta fecha, se busca, aunque sea doloroso, reconocer que estar aquí es un acto de valentía y resistencia en medio de lo que ha significado la opresión, esclavitud, el genocidio y el forzoso proceso de asimilación a las cuales los pueblos originarios han sido sujetos por siglos. Aún sufrimos las consecuencias de estos siglos de trauma y dolor. Una mirada profunda a nuestras propias raíces, identidades y memorias ancestrales son hasta ahora cuestionadas.

  • ¡Hoy iniciamos la celebración del 100 Aniversario!
     

    ¡Hoy iniciamos la celebración del 100 Aniversario!

    Este pequeño número de estudiantes dio inicio a un movimiento que se convirtió en el Seminario Bíblico Latinoamericano y sigue vivo en la actualidad como Universidad Bíblica Latinoamericana.

    Dejá un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El campo Correo electrónico es obligatorio.
    Debe aceptar la política de uso de datos
    Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia. Si continúas navegando aceptas su uso. Política de Cookies.